lunes, 13 de abril de 2015

AMIGO MÍO






Salvajemente fuiste hasta mí
en tu recorrido con los dedos,
marcando y peinando el mármol grisáceo.

Te preparabas como una araña,
cogiéndote a un camino
para llegar a un escondrijo
y despedirte del mundo, 
tan rabiosamente.

Que amarga es tu ausencia 
que me habla desde el silencio.
Que diferentes se ven las cosas
al pronunciarte yo desde dentro.

La vida es un derrame y... 
he quedado enmudecido,
sin aliento hasta secarme.

Te cierro la mirada con un beso,
para que duermas
junto a los acentos de los inviernos.

Mí afonía salvaje le ruega a la esperanza.
¿Quién te aparto de mí, amigo mío?

Quiero perderme en el mundo tras tus pasos,
meterte para llevarte en el cristal 
de mi pecho modesto.

En un rincón alzo mi voz
y tiro mi pulmón contra mi garganta.
Muestro puertas, ventanas y verjas rotas.

¿Dónde va mi rostro sino a un laberinto?
Porque hoy te has ido bien lejos, amigo mío

¿Quién te llamó que has quedado tan grisáceo
en este lugar cubierto de lana, agua y frío?

Recuérdame siempre,
recuérdame siempre amigo mío,
y no me ofendas con tu silencio
más callado que el invierno.


2 comentarios:

  1. Se me eriza la piel cada vez que leo tus poemas. solo me queda darte mil agradecimientos por permitirme ser tu amigo. Un abrazo.

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    1. Gracias Jesus Alberto, es siempre para mi un verdadero honor que leas mis poemas y que estos te transmitan. Te tengo en gran estima como persona y como escritor. Un abrazo.

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Gracias por vuestra visita a mi blog, espero que mis publicaciones hayan resultado de vuestro interés. Si me lo haces saber, mejor!!!!